lunes, 14 de abril de 2014

Hola Soledad

Hola Soledad, vieja amiga. 

Hubiese dado lo que fuera por no haber estado hoy contigo, ya ves que injusto es todo esto, hoy que quería brillar, triunfar y actuar en vez de soñar, hoy que sabía que tu eras mi peor compañía... no me has dejado en paz.

No sigas Soledad, que por mucho que insistas, ahora mismo sé lo que quiero y es alguien a quien besar, abrazar y follar, alguien que me respete y me enseñe y a la vez me evada de estos problemas que aparecen cuando estoy contigo. Como la comida. Lloro la tristeza. Olvido el olvido. Huelo el olor.

Pero hoy te has pasado.Tenía el presentimiento de que hoy sería una buena noche. Además estos días que estoy sola no hago nada, mis esquemas se rompen, me abrumas por completo, me vuelves loca entre tanto pensamiento, me frustras los planes que tenía previstos y yo acabo topándome contigo de nuevo cara a cara. Pero hoy no quería, últimamente la gente me da mucho Soledad y no me apetece estar contigo. Que no, vieja amiga, estos días quiero compañía. 

Y que sepas que esas barreras que tú me ayudaste a construir para que nadie pudiese entrar en mi vida y a mi no me gustase nadie solo es miedo al rechazo, es miedo a no gustar. Y no, yo me gusto, y quiero sentirme deseada y querida, no solo por mi sino también por alguien más. 




Y aquí sigues sentada a mi vera. A mi la anhedonia de esta noche me consume. ¿Me miras siempre de esta manera? 

Hoy te odio tanto, Soledad...